viernes, 8 de septiembre de 2017

Horchata de chufa (sin gluten / sin lactosa)

Este verano me sorprendió que en la tierra de la horchata, me resultase difícil tomarme una, ya que en ningún sitio me garantizaban que estuviese libre de gluten. Por eso, la semana pasada hice horchata artesana, mucho más sana que las comerciales, y a la que podrás dar tu toque personal ;-)





Ingredientes para litro y medio de horchata:

200 gr de chufa
1 litro y medio de agua fría (si es mineral mejor)
35 gr de sirope de agave (si os gusta dulce podéis añadir hasta 50 gr y si no tenéis sirope podéis usar otro edulcorante)
Una pequeña tira de corteza de limón o de naranja (sin la parte blanca) y una pizca de canela (estos ingredientes son opcionales y al gusto del consumidor)


Lo primero que debemos hacer es poner en remojo las chufas 24 horas (yo recomiendo dejarlas en la nevera, ya que con el calor pueden llegar a estropearse). 

Pasado este tiempo, tiramos el agua de las chufas y las añadimos en un vaso de batidora junto a 1 litro de agua fría. Batimos bien durante unos 2 minutos e incorporamos el sirope de agave y los ingredientes opcionales si os gusta que tenga un toque diferente. Volvemos a batir un minuto.

Dejamos macerar en la nevera  unos 10-15 minutos y después vertemos la mezcla en un colador de tela o de malla muy fina y vamos presionando la pulpa con un cazo de cocina para que saque todo el jugo que contiene. Guardamos la horchata obtenida en la nevera.

Para sacar 1/2 litro más, sólo tenemos que repetir el proceso con la pulpa ya molida. En este caso batiremos la mezcla 1 minuto y dejaremos reposar un par de horas. Pasado este tiempo, volvemos a filtrar y añadimos la bebida resultante a la anterior.

Ya tenemos lista nuestra horchata, sólo tendréis que mover bien la botella antes de tomarla ya que al ser 100% natural tendrá posos en el fondo. Al tratarse de un producto artesanal y fresco, os recomiendo consumirla en un par de días ya que sino se puede estropear. Yo no tengo ese problema porque a mi no me dura ni uno jjjj

TruKo: airear la pulpa en un lugar seco y fresco para que no fermente y pasarla por la picadora para conseguir una harina. Si la mezcla sigue húmeda, se puede congelar, y si está completamente seca, guardarla en un tarro de cristal (podéis aprovechar si cocináis algo en el horno para que pierda la humedad). La harina resultante de la pulpa se puede usar en bizcochos o galletas. Ya os iré enseñando recetas.