miércoles, 8 de febrero de 2017

La confusión inicial

Tras descubrir que era celíaca, experimenté una sensación de liberación y paz, ya que por fin sabía qué era lo que provocaba mi malestar. Lo primero que pensé fue "pues ya está, con dejar de comer cosas con gluten se soluciona el problema", pero lo siguiente que me vino a la cabeza fue "¿qué es el gluten?". 

Después de pasarme semanas leyendo, descubrí que lo del gluten no iba a ser tan sencillo, ya que estaba presente en muchas más cosas de las que yo pensaba. Por otra parte, entraba en la fórmula la contaminación cruzada, algo de lo que no había oído hablar antes y que hacía que mi confusión aumentase.

Creo que durante un mes entras en una espiral de emociones de los más cambiantes, estás feliz por saber qué motiva tu dolor, triste porque tienes que dejar de comer cosas que te gustan, entusiasmada por volver a comer sin sustos, alicaída porque la ansiedad te hace estar en una montaña rusa ... y así, un suma y sigue de sensaciones que vas poniendo en una balanza. Aunque en un principio estas confundida sin saber bien si es bueno o malo ser consciente de que eres celíaca, con el tiempo vas haciendo que la balanza de las cosas positivas pese mucho más que la de las negativas y te das cuenta de que tu vida cambia para bien.

Yo he de confesar que ya llevaba años con hábitos de vida saludables, entre ellos una alimentación basada en productos frescos y comida casera. En un principio, pensé que mis problemas digestivos podían estar ocasionados por la alimentación. Productos precocinados, bollería industrial, grasas hidrogenadas, exceso de grasa, fritos ... y decidí cambiar mi manera de comprar y cocinar para ver si eso ayudaba a que mis molestias disminuyesen. 

La verdad es que el cambio fue notable. El hacer 5 comidas al día, consumir mucha fruta y verdura fresca y dejar de comer fritos, entre otras cosas, hicieron que mi metabolismo cambiase. Creo que independientemente de que seas celíaco o no, hay pautas básicas en la alimentación que son buenas para todos y yo os invito a que probéis a ponerlas en práctica como parte de vuestro día a día.

Si queréis saber más de mi podéis leer el capítulo "Los comienzos".