martes, 7 de febrero de 2017

Arroz meloso con verduras (sin gluten/sin lactosa)

Como os comenté ayer el arroz es el cereal que se ha convertido en uno de los ingredientes principales de mis recetas. La semana pasada os enseñé la receta del "Arroz Blanco y Negro" y hoy quiero que probéis un arroz ligero y sabroso, el "Arroz meloso con verduras". Esta receta vegetariana y vegana puede hacerse con productos frescos pero si os apetece y no queréis salir de casa, también se puede hacer con congelados. Os explicaré las 2 versiones, aunque en esta ocasión yo lo he hecho con un mix de ambos.

Ingredientes para 4 personas:

1 taza mediana de arroz
2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen
2 dientes de ajo
2 puñados de judías congeladas
2 puñados de pimientos rojos y verdes congelados
2 puñados de habitas baby congelados
3 cogollos de brécol
1/2 puerro
2 tomates maduros
Orégano
Pimienta negra
1 brick de caldo de verdura
Sal

Como os he comentado, esta receta puede hacerse con cualquier verdura fresca que os guste. Yo siempre suele tener verdura congelada en casa y, como en esta ocasión la verdura que tenía fresca no era mucha, recurrí a la congelada, que me saca de muchos apuros.

Para hacer este arroz podéis usar tanto paella (comúnmente llamada paellera) como una cazuela baja con una superficie grande. 

Sacamos del congelador la verdura que vamos a usar para que se vaya descongelando y ponemos la cazuela al fuego con el aceite. Sofreímos el ajo y cuando empiece a dorar añadimos las verduras más duras (judías y habas) con una pizca de sal.


En otra cazuela calentamos el caldo de verduras e incorporamos el brécol troceado (lo hago así porque esta verdura es muy delicada y si la incorporo con el resto se romperá enseguida). La sacamos cuando todavía este al dente.

*TruKo: cuando hago verdura al vapor siempre añado un vaso de agua. Este agua contiene parte de los nutrientes de la verdura, además de su sabor. No la tiréis, congelar y reservar para momentos como este, así vuestro caldo de verdura será natural.


Incorporamos en la cazuela grande el tomate y cuando empiece a deshacerse añadimos el arroz, el orégano y lo movemos un poco. 

Pasados un par de minutos lo cubrimos con el caldo. Este debe estar sabroso ya que el arroz absorberá la sal que contiene. Vamos moviendo de vez en cuando la mezcla del arroz y las verduras para que suelte el almidón y le dé esa textura melosa. 

Cuando el arroz esté medio hecho (lo sabemos cuando todavía se ve un puntito blanco más intenso en el centro, eso significa que esa parte todavía está cruda), probamos el punto de sal y si hace falta rectificamos. En este momento añadimos el brécol. A mi el arroz me gusta al dente, por eso lo retiro y dejo reposar cuando todavía le falta un poco para que esté hecho.